Corríamos un modelo de acceso facial en tres sedes y la precisión global parecía estable. La auditoría por subgrupos mostró que fallaba más con personas mayores de 60 y con iluminación lateral. Reentrenamos con esos casos y bajamos los rechazos falsos en mostrador sin tocar el umbral general.
Patricia Flores Navarro, responsable de operaciones en una red de oficinas