Etapas de una auditoría de identificación: qué ocurre y en qué orden
Un proceso de verificación no se resuelve en una sesión. Estas son las fases que seguimos desde que recibimos un modelo hasta que entregamos el informe, con los tiempos reales que suele tomar cada tramo y las decisiones que dependen de terceros.
Semana 1. Recepción del modelo y del contexto de uso
Solicitamos el binario o el endpoint, la versión exacta, el umbral de decisión configurado y una descripción del entorno donde opera. Sin esa información, cualquier medición posterior queda descolgada de la realidad. También pedimos ejemplos de falsos positivos ya conocidos, si existen.
Semanas 2 y 3. Construcción del banco de pruebas
Armamos el conjunto de evaluación con muestras propias y con datos del cliente cuando hay autorización para usarlos. Definimos subgrupos relevantes por edad, tono de piel, iluminación y calidad de captura. Documentamos cada decisión porque el banco se reutilizará en auditorías futuras.
Semanas 4 y 5. Pruebas adversariales y de robustez
Aplicamos perturbaciones controladas: ruido, oclusiones parciales, cambios de resolución y variaciones de pose. Cada ataque se ejecuta por separado y se reporta por separado. Promediar los resultados entre tipos de ataque es la forma más rápida de esconder un fallo grave.
Semana 6. Análisis de sesgos por subgrupo
Desglosamos la precisión y la tasa de falsos positivos por cada subgrupo definido. Reportamos intervalos, no un único número, y señalamos los casos donde el tamaño de muestra no permite concluir nada con solidez. Es habitual encontrar diferencias que la métrica global no mostraba.
Semana 7. Revisión humana de los casos límite
Un analista revisa manualmente las muestras donde el modelo quedó cerca del umbral. La monitorización automática no distingue entre un error aleatorio y un patrón sistemático; esa distinción requiere criterio y tiempo. Aquí suelen aparecer los hallazgos más incómodos.
Semana 8. Informe, trazabilidad y plan de verificación continua
Entregamos el informe con la versión auditada, las métricas desglosadas, los límites del estudio y las señales que conviene monitorizar en producción. Incluimos una propuesta de revisión periódica, porque un modelo auditado hace un año describe un sistema que ya no existe.